martes, 28 de abril de 2009
La chabola y los millones

El viernes me quedé en casa (el sábado también y ayer también... tengo que hacer un trabajo de la uni y me autocastigo sin fiesta hasta que lo termine). El caso es que en la tele vi un programa que me hizo reflexionar; Samanta Villar decidió pasar 21 días en una chabola de una barriada cercana a Sevilla.
El reportaje fue espectacular. Conozco a Samanta de hace unos años y es una chica muy válida, este programa le va como anillo al dedo.
Lo que más me impresionó era cómo los habitantes de la favela iban y venían de las comisarías y las cárceles a los chamizos. Impresionante. Realmente forma parte de su modo de vida, de lo cotidiano.
Y estaba yo en casa mirando la tele y pensando en el h.d.p de mi empresa que ha reconocido haberse llevado más de un millón calentito. Las últimas noticias son que se va a vivir a New York. Allá se pudra.
lunes, 20 de abril de 2009
Las alas de Ícaro, o por qué no es inteligente estafar en los negocios

Estos días son revueltos en mi empresa. El socio mayoritario de nuestro principal cliente le ha dado un palo a sus socios de 1.200.000 euros.
Lo más curioso del caso es que el pastel se ha descubierto en un segundo proyecto que no ha ido bien. Me explico; convenció a un par de empresas poderosas para que invirtiesen en un negocio que salió redondo y posteriormente aplicó la misma fórmula en un segundo proyecto que resultó fallido. En este segundo bussiness, además, ha embarcado a particulares ávidos de los beneficios que dio la primera operación.
Cuando los socios pidieron explicaciones (y estados de cuentas) del segundo proyecto empezaron las sospechas. La contabilidad era un caos y la cuenta de explotación una bonita invención. Justo acaban de empezar a tirar del hilo y, de momento, el prenda ha declarado, ante notario, una malversación de la cifra anteriormente mencionada. Pero, hasta ahora, como todo iba viento en popa, nadie hacía preguntas. Cuando el viento sopla de cara parece que nadie se fija en los detalles.
En fin, que no sabemos como va a terminar la historia. Sólo que el sujeto se ha comprado un piso de cojón de mico en Manhattan a costa de los dividendos de sus socios. Y que ha estafado a dos grandes, y que los grandes no perdonan. Así que ya se puede ir despidiendo de sus aires de grandeza y destinar lo que haya podido ganar honradamente a contratar un buen abogado, o le esperan varios años a la sombra...
Lo peor son los pequeños inversores, que a parte de los ahorros han perdido la ilusión y sólo se llevarán la negativa (y errónea) lección de que no hay que invertir en negocios.
sábado, 18 de abril de 2009
El género y los negocios

Ayer asistí a una cena de Rich Dad en Barcelona y la mesa rápidamente se dividió por géneros.
Es curioso cómo influye el sexo en el modo de abordar los asuntos. A mí, realmente, se me hace muy difícil hablar de según que cosas con personas en las que no confío. Por tanto, lo primero es conocer y después intercambiar.
Y cada uno muestra las cartas que considera oportunas. La lucha de cerebros siempre está presente a pesar de que cada uno la muestre de formas diferentes.
En general soy una persona bastante positiva, pienso firmemente que todo el mundo es digno de confianza hasta que muestra lo contrario (actuar al revés responde a la misma limitación), por eso prefiero empezar por establecer un trato humano antes de cualquier cosa. Es algo profundamente femenino.
Y las personas de ayer eran muy interesantes, y estimulantes, y me encantó hablar de todo menos de dinero, porque tal vez crea mejores vínculos.
viernes, 17 de abril de 2009
Por qué a la mayoría de la gente le repele hablar de dinero (II)

En el fondo, a la gente no le repele hablar de dinero, sino de aquello que ha hecho (o está haciendo) mal.
De lo que no es capaz de hacer. De sus miedos y limitaciones. De la alienación. De la frustración.
Y como el sistema está hecho para que todo el mundo siga un círculo vicioso, hablar de dinero es como hablar de una urticaria, que sólo es divertida cuando le pasa a los demás.
Y entonces surgen los dicursos de la envidia, de la suerte que han tenido algunos, de la falta de oportunidades, etcétera. De las estrellas de pop y los futbolistas. De los mútiples espejos donde podemos ver, aunque sea indirectamente, que los ricos también lloran y que existen mundos que nunca podremos alcanzar.
Y así será, seguiremos pobres, ignorantes y envidiosos, mientras nos sigamos empezinando en no hablar de dinero.
miércoles, 15 de abril de 2009
Por qué a la mayoría de la gente le repele hablar de dinero (I)

Esta Semana Santa he compartido, como todos los años, unos días con mis primos.
Mi familia es peculiar y diversa. Unos viven en Madrid, otros en León, otros en Suiza, en Brasil y si hablamos de la familia secundaria la lista se multiplica hasta casi completar el globo.
Hace algunos años, tras la muerte de nuestro tío a los 38 años, algunos de nosotros decidimos reunirnos en Semana Santa para pasar unos días de vacaciones juntos. Con el tiempo, la cita anual se ha ido afianzando y hoy por hoy todos la aguardamos con ilusión, especialmente porque nuestra prima menor, hija de mi tío, se lo pasa bomba con nosotros.
Igual que hemos conseguido llevar a cabo estas reuniones, me gustaría poder montar negocios con mi familia. Una pequeña empresa que pudiera gestionar inmuebles. Creo que entre todos sumamos los suficientes cerebros como para que la cosa fuera bien y prosperase. E, indudablemente, sería un gran logro familiar.
A pesar de esto, hablar de dinero repele a la mayoría de personas (incluida una gran parte de mi familia). El lunes, por ejemplo, cuando ya estábamos apurando la Semana Santa, mi primo suizo me confesó que tenía una cuenta de opciones y futuros a escondidas del resto de la familia.
En fin, hablar de dinero es sano, tan sano como hablar de cualquier otro tema, y tan o más apasionante que cualquier otro tópico. Espero que en próximas ediciones la cosa se vaya ablandando, porque realmente me haría mucha ilusión poder compartir un aspecto más de las cosas que me apasionan con mis seres queridos.
martes, 14 de abril de 2009
Enfocar

El primer paso para conseguir alguna meta es fijar el objetivo. Puede parece de pero grullo, pero básicamente es lo fundamental para llevar a cabo cualquier proyecto o idea. Enfocar, dirigir energías, centrarse.
Últimamente parece que están de moda los libros sobre cómo conseguir tus objetivos, mejorar la eficiencia, el rendimiento, etc. Nadie ni nada, excepto uno mismo, tiene la capacidad motriz para provocar cambios. Pero los estímulos son buenos, cualquier herramienta es por tanto, válida, si sirve para que empecemos a andar.
Y, aunque parezca mentira o fruto de pensamientos místicos que no profeso, suele suceder que cuando dejamos los miedos atrás y nos ponemos en movimiento todo a nuestro alrededor empieza a surgir. Esto pasa porque nuestra mayor limitación somos nosotros mismos, con nuestras inseguridades.
Y sin ser kamikaces o inconscientes nunca debemos olvidar que cuando soñamos podemos, incluso, volar.
sábado, 4 de abril de 2009
Leopoldo Abadía, un maestro
Algunas personas tienen clarividencia. Son capaces de analizar, de forma precisa y rigurosa, la realidad. Y cuando estás en ese punto, hacer previsiones es relativamente fácil. Porque entiendes lo que ocurre, y las inferencia naturales entre la causa y efecto. Y no es que tengas una bola de cristal, sino que sabes interpretar el mapa de los acontencimientos.
Un buen ejemplo es el maestro Leopoldo Abadía. Que, además, tiene telegenia de sobras para hacerlo todo ameno y trasladar sus razonamientos al lenguaje y el modo de ver el mundo de la gente común. Y por eso él es un gran ejemplo en estos tiempos tan convulsos, porque aporta luz a aquellos que no tienen miedo para procesar sus disertaciones.
Os dejo una perla televisiva.
Un buen ejemplo es el maestro Leopoldo Abadía. Que, además, tiene telegenia de sobras para hacerlo todo ameno y trasladar sus razonamientos al lenguaje y el modo de ver el mundo de la gente común. Y por eso él es un gran ejemplo en estos tiempos tan convulsos, porque aporta luz a aquellos que no tienen miedo para procesar sus disertaciones.
Os dejo una perla televisiva.
Reunión Cashflow

Hoy he asistido a mi segunda reunión de Rich Dad Barcelona para jugar al Cashflow. Me he vuelto a sentar en la mesa de los novatos, que es un poco lenta, pero adecuada a mi nivel.
La primera vez empecé a dar vueltas a la rueda y a acumular dinero. Tenía un perfil alto, de médico, y en un principio me sentía muy segura, pensando que al tener elevados ingresos me sería más fácil salirme del camino de la rata. Pero no fue así, mis numerosos pasivos hacían que fuera casi imposible compensarlos con los ingresos.
Esta vez me ha tocado piloto. Situación parecida. Pero he reaccionado antes y enseguida he empezado a operar. De nuevo he tenido una tendencia acumulativa y la partida ha terminado sin que consiguiera salir de la pista lenta, pero con 26 apartamentos en mi haber.
Muy pedagógico, como siempre. Una buena inversión de tiempo un sábado por la mañana. Gracias a los organizadores.
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