
En estos días he tenido la suerte de conocer a Juan Tamariz, un gran hombre, un gran artista, un gran Mago.
Entre sus múltiples cualidades destacan la simpatía y conexión con el público (es único y se los mete en el bolsillo), el talento (es uno de los mejores magos del mundo con cartas y magia cercana), la creatividad (desarrolla y distribuye juegos a otros magos, algunos de ellos con nuevas tecnologías incorporadas) y el sentido común, o el amor a la vida, o como queráis llamarle.
Tamariz no pasa por la SGAE (astutez y brillantez, maestro), no impone pero tampoco cede, es flexible y sabe lo que quiere a la vez y genera buen ambiente. Me tienes fascinada, se nota, verdad?
Y lo mejor, un periodista le preguntó si sabía adivinar los números de la lotería a lo que él contestó que no le hacía falta (y viendo sus taquillazos realmente no es necesario, genera más taquilla en 5 funciones que mucha gente trabajando 2 años).
Brillante, estimulante, tenaz. Un viejo mago con mirada de niño. Que no nunca pare de sonar el violín!
No hay comentarios:
Publicar un comentario