
Este post no va en contra de los sistemas multinivel, sino que es una exposición de por qué a mí, personalmente, no me gustan.
- En primer lugar hay que tener mucho cuidado con el tipo de empresa en la que entramos ya que a menudo detrás del multinivel se esconde una sociedad piramidal. Por tanto, alerta con las empresas que piden una aportación de capital inicial o una compra desmesurada de producto.
- En segundo lugar, creo que desvirtúa los productos. Es decir, cuando el esquema se basa en el método de ventas el producto pasa a ser secundario (da igual que funcione, que sea bueno o mejor, lo único que interesa es hacer crecer la red al máximo).
- Como sistema de ventas es muy cojo. Se sustituye a los tradicionales comerciales o redes de distribución por un enjambre de codiciosos partícipes que buscan sacar rendimiento más allá de la profesionalidad o las garantías.
- Las personas que normalmente triunfan en este tipo de esquemas son los abuelitos jubilados con mucha labia o las señoras con pocas ocupaciones. En resumen, gente a le que le sobra el tiempo y cree que invertirlo en este tipo de ocupación le dará un rendimiento. Esto choca de lleno con algo que considero básico en el ser humano: aprovechar el tiempo del mejor modo posible, no desvalorizarlo como si fuera algo que nos sobra (no me canso de repetir que para mí es el recurso más preciado).
- Por último, me da aversión el grado de implicación que algunas personas llegan a sentir con el producto o la empresa multinivel. Si invirtiesen la mitad de ese tiempo en formarse para otras cosas, sería infinitamente más productivo para su intelecto y economía. Algunas compañías multinivel tienen mensajes tan rotundos e indiscutibles (por lo simple, claro) que se asemejan a las sectas.
Bien, por eso soy reacia al multinivel. Resumiendo, creo que es una pérdida de tiempo, una ocupación de personas que malgastan su tiempo y a menudo un señuelo para una estafa con todas las letras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario